Existe una jerarquía de cánceres, y el cáncer colorrectal está al fondo. El cáncer de mama tiene sus listones rosa. El cáncer colorrectal solo tiene silencio. Silencio incómodo — porque el órgano que ataca es el que la sociedad educada finge que no existe.
Esta vergüenza mata. El cáncer colorrectal detectado temprano tiene una tasa de supervivencia superior al 90%. Detectado tarde, cae por debajo del 15%. La diferencia suele ser un examen que alguien tenía demasiada vergüenza para hacerse.
Vivir con un estoma — una bolsa en el abdomen — añade una capa de vergüenza diaria. La intimidad con un estoma, los sonidos que no puedes controlar, los ajustes en la ropa. Pero la bolsa no es una deformidad — es un sistema de supervivencia.
Si cargas el peso emocional de este cáncer en silencio, un terapeuta puede escuchar sin inmutarse. Y si aún no te has hecho tu colonoscopia — ve. Lo único más vergonzoso que una colonoscopia es morir de un cáncer que pudo haberse detectado a tiempo.