En algun momento, muchos cuidadores levantan la vista del trabajo de cuidar y se dan cuenta de que ya no estan seguros de quienes son mas alla de este rol. El trabajo, las amistades, los intereses, las partes de la vida que existian antes de la enfermedad, todo se ha retirado silenciosamente mientras el cuidado se ha expandido para llenar cada espacio disponible.
Esto no es un fracaso de caracter. Es lo que sucede cuando una crisis se vuelve abrumadora. Pero es algo que vale la pena notar, porque una persona que se ha disuelto completamente en su rol de cuidador esta en un riesgo significativo de colapso, y de tener muy poco sentido de si mismo cuando el cuidado finalmente termine.
Eres una persona con una historia que precede a esta enfermedad. Tienes intereses, preferencias, relaciones y partes de ti mismo que existen completamente separadas de tu rol como cuidador. Estas no son lujos. Son la infraestructura de tu identidad, y necesitan algo de mantenimiento, incluso en las temporadas mas dificiles.
Esto no requiere grandes gestos. Requiere actos pequenos y deliberados de continuidad personal. Leer algo que disfrutas, aunque sea por quince minutos. Llamar a un amigo para hablar de algo que no sea la enfermedad de tu ser querido. Mantener una practica o pasatiempo que sea solo tuyo. Ponerte algo que te haga sentir como tu mismo. Estos pequenos actos de recordar quien eres mas alla de la crisis importan mas de lo que podrian parecer.
Busca relaciones que no esten organizadas alrededor de tu rol de cuidador. Esto es mas dificil de lo que parece: muchas de las personas en tu vida se relacionan contigo principalmente en el contexto de lo que esta sucediendo con tu ser querido. Encontrar espacio para estar en relacion con personas que te conocian antes, o que te conocen en un contexto diferente, les recuerda a ambos que existes en multiples dimensiones.
Cuando el cuidado finalmente termine, ya sea por la recuperacion del paciente, por la perdida, o por algun otro cambio, necesitaras un yo al cual regresar. Cuanto mas cuides de ese yo durante el periodo de cuidado, menos desorientador sera el regreso.