Hay una forma de pensar sobre el duelo que cambio la manera en que muchas personas se relacionan con el. Es asi: el duelo no es lo opuesto al amor. El duelo es amor. Es el amor que iba hacia esa persona, que ha estado yendo hacia esa persona, y que ahora no tiene a donde ir. Sigue moviendose en la direccion de alguien que ya no esta ahi para recibirlo.
Esto replantea el dolor del duelo de algo que hay que superar a algo que tiene un tipo diferente de sentido. No estas sufriendo porque algo este mal contigo. Estas sufriendo porque amaste, y el amor no se detiene solo porque la persona se ha ido.
Este entendimiento puede hacer que el duelo se sienta menos como una afliccion y mas como una continuacion. El duelo es la prueba de la relacion. Es el inverso de la alegria que la persona trajo. Cuanto mas grande el amor, mas grande el duelo. Y visto de esta manera, el duelo se convierte en algo que honrar en lugar de algo que arreglar.
Esto no hace que el duelo sea mas facil de soportar. El dolor sigue siendo real. La ausencia sigue siendo devastadora. Pero le da al dolor un contexto que puede hacer que se sienta menos como si te estuviera destruyendo y mas como si estuviera expresando algo verdadero sobre quien eres y quien era esa persona para ti.
El amor tiene que ir a algun lugar. Con el tiempo, muchas personas encuentran formas de redirigirlo: hacia la memoria, hacia la practica, hacia el legado. Hacen algo en honor a la persona que perdieron. Llevan adelante algo que les importaba. Mantienen la relacion en una nueva forma, no fingiendo que la persona sigue viva, pero reconociendo que el amor, una vez dado, no simplemente se evapora.
Puedes amar a alguien que se ha ido. La relacion cambia de forma, pero no termina. Y el duelo, por mucho que dure, por pesado que se ponga, es una de las expresiones mas verdaderas de ese amor. No haces duelo por lo que no importo. Haces duelo por lo que no podias soportar perder. Y eso es su propio tipo de testimonio.